¿Cómo funciona este servicio?


Ámbitos de actuación

  • Escuchar al profesor respetando en todo momento el anonimato.
  • Evaluar la situación de conflictividad.
  • Intentar resolver esa situación conflictiva.

Reflejar estadísticamente los datos generales obtenidos, confeccionar informes, analizando la incidencia de estos hechos, sus causas y repercusiones.

Demandar a las administraciones educativas que lleven a cabo una campaña institucional de concienciación, dirigida a la sociedad, a las familias y a los jóvenes, y que en su "plan de choque contra la violencia escolar" arbitren las medidas oportunas para mejorar la convivencia y acabar con las agresiones en los Centros.

 

Síntomas de la indefensión del profesorado

  1. Se pierde un tiempo enorme de cada sesión de clase en conseguir un mínimo de silencio y una actitud de trabajo, y en mantenerla a lo largo de cada sesión.
  2. Es imposible reaccionar ante un insulto, por grave que sea, con una sanción inmediata. Al terminar la clase, se debe comenzar un proceso administrativo.
  3. La actitud de los alumnos conflictivos y el tiempo dedicado a su atención perjudica a quienes desean aprender, lo cual es una verdadera injusticia.
  4. La adquisición de conocimientos se ha ido desprestigiando gradualmente y esto impide a los alumnos alcanzar la capacitación adecuada para su futura vida laboral.
  5. Los profesores están menos valorados, no sólo por los alumnos sino por buena parte de las familias, a pesar de verse obligados a asumir sus funciones en muchos casos. No se reconoce la profesionalidad.
  6. Las decisiones del profesor son cuestionadas. Se deben justificar actitudes como la exigencia, la seriedad, el fomento del estudio. Justificarse continuamente ante la incomprensión general resulta frustrante.
  7. En muchas ocasiones, resulta imposible tomar decisiones serias y coherentes sobre el funcionamiento de la propia clase. Se depende de una interminable serie de procedimientos burocráticos, y la última palabra siempre corresponde al Consejo Escolar.
  8. La situación de vulnerabilidad dificulta la actuación inmediata en conflictos entre alumnos. La normativa no deja hacer nada, ni por el profesor ni por los alumnos.
  9. La repercusión de estos conflictos en la salud obliga a veces a recurrir a bajas que distorsionan el funcionamiento del centro y perjudican al alumnado.
  10. Por todo esto, el estado anímico del profesorado es cada vez menos adecuado para hacer frente diariamente a la delicada tarea que ha emprendido por vocación.

Si padeces alguna de estas situaciones, no lo dudes, ponte en contacto con nosotros y te ayudaremos.

 


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